La inestabilidad en Oriente Medio ha escalado este jueves 19 de marzo de 2026 a un punto crítico para la economía mundial. Tras los recientes ataques directos contra infraestructuras energéticas en el campo de gas South Pars —el yacimiento más grande del mundo compartido por Irán y Qatar—, el precio del gas natural en los mercados de referencia europeos (TTF) se disparó casi un 30% en las primeras horas de la jornada, superando los 70 euros por megavatio hora. Esta subida drástica se suma al incremento en el petróleo, configurando la crisis energética más severa de la década.
La interrupción de la producción en instalaciones clave de QatarEnergy ha encendido las alarmas sobre el suministro de gas natural licuado (GNL) hacia occidente.
“Estamos viendo un impacto directo y violento en los mercados; el ataque al yacimiento de South Pars no solo afecta a Irán, sino que pone en riesgo la estabilidad del flujo de gas hacia Europa y Asia en un momento de inventarios vulnerables”
, señalaron analistas de Bloomberg tras conocerse el alcance de los daños en la infraestructura del Golfo Pérsico.
Amenaza de desabasto y el factor “Donald Trump”
La noticia ha dominado la conversación en plataformas digitales, donde se debate el impacto en las tarifas de luz y calefacción. En X (antes Twitter), los hashtags #GasNatural y #EnergíaMundial son tendencia, mientras que en Instagram, la cuenta oficial de @latinus_us destaca que el presidente Donald Trump se desmarcó inicialmente de la ofensiva israelí contra el campo de gas.
“Israel no volverá a atacar el campo de gas South Pars a menos que Irán decida atacar imprudentemente a una nación inocente como Qatar; buscamos estabilizar el mercado, no destruirlo”
, declaró el mandatario estadounidense ante el temor de una recesión global provocada por los costos energéticos.
Para la zona metropolitana de San Luis Potosí y Soledad, este disparo en el precio del gas natural tiene repercusiones directas en los costos de operación de la Zona Industrial. En la capital potosina, la industria manufacturera depende en gran medida del gas para sus procesos de fundición y producción de autopartes. Los potosinos expresan en redes sociales su preocupación, ya que un aumento en el gas industrial suele trasladarse a los precios de los productos finales y, eventualmente, al costo del gas doméstico. La incertidumbre sobre la duración del conflicto en el Golfo mantiene en alerta a las cámaras empresariales del Altiplano.
Finalmente, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que su gobierno ya trabaja con la Secretaría de Energía para mitigar el impacto de estos aumentos internacionales en las familias mexicanas. Aunque México produce parte de su consumo, la dependencia del gas importado para la generación eléctrica pone a prueba la resiliencia del sistema energético nacional.
“Estamos monitoreando cada minuto la volatilidad del mercado; nuestra prioridad es que el conflicto en Medio Oriente no se convierta en una carga insostenible para el bolsillo de los potosinos”
, concluyó el reporte sobre este jueves negro para los energéticos.
Fuente: Latinus / EFE / Bloomberg 2026









