El mundo del deporte y la crónica periodística están de luto tras confirmarse el fallecimiento de Eduardo Lamazón, reconocido analista y comentarista deportivo especializado en boxeo. Su trayectoria de más de cuatro décadas lo consolidó como una de las figuras más respetadas y queridas por la afición pugilística en México y América Latina.
Trayectoria y legado en el ring
Lamazón, de origen argentino pero radicado en México desde hace décadas, se distinguió por su profundo conocimiento técnico, su precisión en las tarjetas de puntuación y su estilo analítico inconfundible. Durante años, formó parte fundamental del equipo de narradores de TV Azteca, donde su sección de “La Tarjeta de Don Lama” se convirtió en un referente de justicia y objetividad en cada combate.
Antes de su faceta como comunicador, Lamazón desempeñó cargos de gran relevancia en el ámbito institucional del deporte:
- Secretario Ejecutivo del CMB: Trabajó estrechamente con José Sulaimán en el Consejo Mundial de Boxeo, contribuyendo al desarrollo y regulación de este deporte a nivel global.
- Historiador y Estadístico: Fue considerado uno de los mayores expertos en la historia del boxeo, poseyendo una memoria privilegiada para récords y fechas históricas.
- Mentor de Cronistas: Su estilo pedagógico influyó en nuevas generaciones de periodistas deportivos que buscaban aprender el arte del análisis técnico.
Un vacío en la crónica deportiva
La noticia de su deceso ha provocado una oleada de mensajes de condolencias por parte de boxeadores, promotores, colegas de los medios y fanáticos. Se le recuerda no solo por su capacidad profesional, sino por su elegancia al hablar y su inquebrantable pasión por el “deporte de las orejas de coliflor”.
Con su partida, el boxeo pierde a uno de sus jueces más estrictos fuera del ring y a un narrador que supo darle voz a la épica de los grandes campeones. Su legado perdurará en cada campanazo y en la memoria colectiva de quienes disfrutaron de sus análisis en las noches de sábado de box.








