InicioOpiniónMovimiento Ciudadano y la peligrosa normalización de la violencia: el caso Guillermo...

Movimiento Ciudadano y la peligrosa normalización de la violencia: el caso Guillermo «N»

En tiempos donde la violencia de género sigue cobrando víctimas todos los días, sorprende —e indigna— ver cómo partidos que se dicen progresistas, como Movimiento Ciudadano, terminan respaldando a perfiles profundamente cuestionables. Es el caso del profesor Guillermo «N», quien ha sido promocionado recientemente por este partido como parte de un programa de clases de inglés, en colaboración con Vida Universitaria A.C.

Lo que no dijeron en su publicación, llena de emojis y entusiasmo, es que el señor N carga con acusaciones serias de violencia familiar. Según testimonios en redes sociales, ha agredido física y emocionalmente a su expareja durante años, con testigos directos de las golpizas. No solo eso: también ha sido señalado por intentar despojar a sus propios hijos del hogar familiar y por demandarlos para evadir una pensión alimenticia de apenas 1,200 pesos quincenales. Miseria pura, en todos los sentidos.

Y por si esto no fuera ya suficientemente grave, una voz pública como la de Josefina Salazar Báez ha sido interpelada directamente en redes por mostrar apoyo al presunto agresor. “Nada que destacar, Josefina. Ese tipo es un violentador, acosador, agresor de mi hermana… Mejor deberías investigar las acusaciones que tiene en su contra en lugar de presumirlo”, se lee en un mensaje que no ha sido desmentido ni respondido hasta el momento.

¿Cómo puede un partido político que dice promover el desarrollo, la equidad y los derechos de la ciudadanía, aliarse con alguien que —según los testimonios— representa todo lo contrario? ¿Dónde están los filtros éticos? ¿Dónde está la mínima responsabilidad de proteger a las comunidades, especialmente a las mujeres?

Callar, en este contexto, no es neutral. Es complicidad.

Lo que hoy parece un “simple curso de inglés” se convierte en símbolo de algo mucho más profundo y preocupante: la normalización del abuso cuando el agresor se esconde detrás de un discurso educativo, cristiano o de desarrollo comunitario. Si Movimiento Ciudadano y figuras como Josefina Salazar no se deslindan pronto y con firmeza, estarán enviando un mensaje muy claro: que la violencia sí tiene cabida en su proyecto… siempre y cuando se vista de maestro.

Como si se pudiera borrar la violencia con un clic, Movimiento Ciudadano optó por eliminar la publicación original donde anunciaban con orgullo el curso impartido por Guillermo N. Lejos de aclarar o asumir responsabilidad, intentaron barrer el escándalo bajo la alfombra digital. Pero bajar una publicación no borra los hechos ni las denuncias: al contrario, es otro atropello, una forma cínica de minimizar un asunto que claramente exige respuestas, y no silencio.

¿Cómo puede un partido político que dice promover el desarrollo, la equidad y los derechos de la ciudadanía, aliarse con alguien que —según los testimonios— representa todo lo contrario? ¿Dónde están los filtros éticos? ¿Dónde está la mínima responsabilidad de proteger a las comunidades, especialmente a las mujeres?

RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -spot_img
- Advertisment -spot_img
- Advertisment -spot_img

Most Popular