Un tribunal en Estados Unidos desestimó este lunes 13 de abril de 2026 la demanda multimillonaria interpuesta por el presidente Donald Trump contra el diario The Wall Street Journal (WSJ). El mandatario reclamaba una indemnización de 10 mil millones de dólares, alegando difamación tras un artículo que detallaba sus antiguos vínculos con el fallecido financiero Jeffrey Epstein.
Los detalles del fallo:
- Libertad de prensa: El juez encargado del caso determinó que la publicación del WSJ está protegida por la Primera Enmienda. Según la resolución, el artículo se basó en registros públicos y testimonios previos que forman parte del interés periodístico y el debate público, por lo que no se demostró la existencia de “malicia real”.
- La exigencia de Trump: La defensa del mandatario argumentaba que el reportaje era una “pieza de propaganda” diseñada para dañar su imagen política y personal, citando daños irreparables que justificaban la cifra récord de la demanda.
- Argumento judicial: El tribunal subrayó que, dada la condición de figura pública de Trump, el estándar para probar la difamación es extremadamente alto, y el diario cumplió con los estándares de verificación al presentar hechos que ya habían sido objeto de escrutinio en el pasado.
Contexto de la publicación:
El artículo en cuestión revivió detalles sobre la relación social que mantuvieron Trump y Epstein en la década de los 90 en Palm Beach y Nueva York. Aunque el presidente ha insistido repetidamente en que cortó lazos con el financiero mucho antes de que se conocieran sus crímenes, el WSJ profundizó en bitácoras de vuelo y encuentros que, según la demanda, fueron presentados de manera “engañosa”.
Reacciones:
- The Wall Street Journal: Representantes del medio celebraron la decisión, calificándola como una victoria para el periodismo de investigación y la libertad de expresión frente a intentos de intimidación legal.
- Equipo legal de Trump: Tras conocerse el fallo, los abogados del presidente adelantaron que planean apelar la decisión, insistiendo en que los medios de comunicación deben ser responsables por difundir lo que ellos consideran “noticias falsas” (fake news) con fines políticos.
Este revés judicial ocurre en medio de un clima de alta tensión entre la Casa Blanca y los principales medios de comunicación estadounidenses, marcando un precedente importante sobre los límites de las demandas por difamación interpuestas por funcionarios de alto nivel.
Con información de Latinus









