La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo denunció públicamente la existencia de «grupos», no necesariamente integrados por maestros, que pretenden provocar a la administración federal para forzar una respuesta violenta e instalar una narrativa de represión a solo unos días de la inauguración de la Copa del Mundo 2026. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria afirmó de manera tajante que su gobierno no caerá en este tipo de provocaciones.
Sheinbaum explicó que el objetivo de estos sectores, ajenos al magisterio tradicional, es generar disturbios viales y enfrentamientos para que los corresponsales de los medios internacionales se concentren en difundir que el Gobierno de México reprime a los maestros antes del arranque de la justa mundialista. Ante este panorama, la jefa del Ejecutivo federal garantizó que dicha situación no ocurrirá bajo ninguna circunstancia y que la libertad de manifestación de las ideas está plenamente resguardada.
Con el fin de evitar confrontaciones directas entre los elementos de seguridad y los manifestantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que mantienen movilizaciones en la capital, se recurrirá a la colocación de vallas de resguardo en puntos estratégicos. La presidenta insistió en que esta medida de contención pasiva es preferible para salvaguardar la integridad de los asistentes y mantener el orden en la vía pública.
Finalmente, la mandataria envió un mensaje de certidumbre de cara al próximo jueves 11 de junio, asegurando que la ceremonia y el partido inaugural en el Estadio Azteca se desarrollarán con total normalidad, en un ambiente de paz y tranquilidad para toda la afición. El gobierno federal mantendrá mesas de diálogo abiertas con el sector educativo para revisar sus demandas laborales sin que esto afecte el transcurso del evento deportivo más importante del año.



