En un firme posicionamiento este martes 7 de abril de 2026, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó categóricamente que las instituciones de seguridad y justicia del país se encuentren superadas por la delincuencia. Al abordar el reciente informe del Comité de la ONU sobre Desapariciones Forzadas, la mandataria sostuvo que su administración mantiene el control territorial y administrativo, negando que su rechazo a las recomendaciones del organismo internacional responda a una estrategia de carácter político o electoral.
La jefa del Ejecutivo argumentó que el informe no refleja con exactitud los esfuerzos realizados en materia de búsqueda y consolidación de bases de datos genéticos. Durante su conferencia de prensa matutina, enfatizó que la soberanía nacional y la metodología propia deben respetarse por encima de visiones externas que, según su perspectiva, omiten los avances recientes en la pacificación de diversas regiones.
“No es una decisión política, es una defensa de la verdad y de nuestras instituciones; el Estado mexicano tiene la fuerza y la voluntad para resolver sus desafíos internos”
, declaró la presidenta ante los medios de comunicación.
Soberanía nacional y cooperación internacional en debate
El distanciamiento entre el gobierno y el organismo de las Naciones Unidas ha generado un intenso debate en el espectro digital. En X (antes Twitter), el hashtag #ONU se ha convertido en el centro de las críticas de organizaciones civiles, mientras que en Instagram, la cuenta oficial de @latinus_us ha destacado las discrepancias entre las cifras oficiales y las del comité.
“Aceptar que el Estado está rebasado sería ignorar el trabajo diario de miles de servidores públicos; nosotros seguimos colaborando, pero bajo nuestros propios términos de soberanía”
, puntualizaron fuentes de la oficina presidencial.
Expertos en política exterior señalan que esta postura refuerza la narrativa gubernamental de no intervención, aunque advierten que podría tensar la relación con otros organismos defensores de derechos humanos. Por su parte, la presidenta insistió en que los mecanismos de búsqueda se han fortalecido y que la estrategia de seguridad está dando resultados paulatinos, a pesar de los focos de violencia que persisten en estados como Sinaloa o Chiapas. La administración federal sostiene que la prioridad es la atención a las causas y la coordinación entre los tres niveles de gobierno.
Finalmente, Sheinbaum reiteró que México seguirá siendo un país abierto al diálogo internacional, pero siempre que este no comprometa la autonomía de sus poderes. Se espera que la Secretaría de Relaciones Exteriores envíe una respuesta formal detallada al Comité de la ONU en las próximas semanas para aclarar los puntos de fricción.
“Nuestra responsabilidad es con el pueblo de México y con la historia; no vamos a permitir que visiones sesgadas dicten la política de seguridad de nuestra nación”
, concluyó el reporte sobre este importante choque diplomático.
Fuente: Latinus / Presidencia de la República









