El mercado energético global atraviesa una de sus fases más críticas de los últimos años este domingo 15 de marzo de 2026. Tras solo dos semanas de hostilidades en el Golfo Pérsico, el precio del petróleo ha registrado un incremento superior al 40%. El crudo de referencia estadounidense, West Texas Intermediate (WTI), escaló un 48.3% para situarse cerca de los 98.71 dólares por barril, mientras que el Brent del Mar del Norte ha rozado los 120 dólares antes de estabilizarse ligeramente. Este aumento acelerado responde directamente al bloqueo parcial del estrecho de Ormuz y a los ataques a infraestructuras críticas en la región.
La velocidad del alza ha tomado por sorpresa a los analistas, quienes advierten que de persistir la interrupción del tráfico marítimo, el barril podría alcanzar niveles históricos.
“Estamos ante un choque de oferta sin precedentes en la década; el mercado está asimilando la pérdida de millones de barriles diarios y el riesgo de una interrupción prolongada en las rutas de exportación más importantes del mundo”
, señalaron expertos financieros en reportes emitidos este fin de semana, destacando que la demanda mundial no podrá equilibrarse sin una caída significativa en el consumo.
Impacto fiscal y presiones inflacionarias en México
La noticia ha encendido las alarmas en plataformas digitales, donde se debate el impacto directo en los bolsillos de los ciudadanos. En X (antes Twitter), los hashtags #PrecioPetroleo y #Gasolinazo son tendencia nacional, mientras que en Instagram, la cuenta oficial de @latinus_us detalla que la mezcla mexicana ya superó los 83 dólares.
“Aunque México recibe ingresos extraordinarios por la venta de crudo, el costo de subsidiar la gasolina para evitar que supere los 24 pesos por litro podría absorber todas esas ganancias”
, comentaron especialistas del IMCO en redes sociales.
Para la zona metropolitana de San Luis Potosí y Soledad, el encarecimiento del petróleo se traduce en una presión inmediata sobre el costo del transporte de mercancías y la canasta básica. En el Altiplano potosino, donde la industria y la logística son motores económicos, un combustible caro eleva los costos de producción de forma generalizada. Los ciudadanos potosinos ya perciben ajustes en los precios de productos frescos en los mercados locales, mientras que en las estaciones de servicio de la capital se observa una vigilancia estrecha de los estímulos fiscales al IEPS aplicados por el Gobierno Federal para contener el impacto inflacionario.
Finalmente, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha reiterado que mantendrá los estímulos a los combustibles para evitar variaciones bruscas en el precio final. Sin embargo, la persistencia del conflicto pone a prueba la salud de las finanzas públicas ante un escenario de “petróleo caro y subsidios altos”.
“Nuestra prioridad es la estabilidad del bolsillo de las familias; usaremos los excedentes petroleros para amortiguar el alza internacional de las gasolinas el tiempo que sea necesario”
, concluyó el reporte gubernamental sobre esta emergencia económica global.
Fuente: Latinus / Reporte de Mercados IEA / SHCP 2026









