El titular de la Guardia Nacional (GN) en Sinaloa aclaró que la diputada local del PRI, Paola Gárate, únicamente contará con resguardo de fuerzas federales cuando participe en eventos de carácter oficial. Esta precisión contradice las declaraciones previas de la gobernadora interina de la entidad, Yeraldine Bonilla, quien había asegurado públicamente que la legisladora ya disponía de una custodia federal permanente.
La solicitud de seguridad se originó luego de que personas desconocidas colocaron una corona fúnebre en la entrada del domicilio particular de la congresista, ubicado en Culiacán. El arreglo floral portaba un listón con la leyenda “Familia Gárate”, lo cual fue denunciado formalmente por la también expresidenta del Comité Directivo Estatal del PRI como un acto directo de intimidación y amenaza contra su integridad.
Contradicción en el esquema de seguridad
El ajuste en la estrategia de acompañamiento generó desconcierto debido a los mensajes cruzados entre el poder ejecutivo estatal y los mandos de las fuerzas armadas:
- La postura estatal: La gobernadora interina afirmó inicialmente que la seguridad federal ya estaba desplegada y que, de manera complementaria, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado realizaban rondines de vigilancia continua en los alrededores de la residencia de la afectada.
- La rectificación federal: A través de una notificación oficial transmitida por su equipo técnico, se le informó a la diputada que el mando de la Guardia Nacional acotó la protección de los agentes exclusivamente para los momentos en los que ella deba cumplir con su agenda legislativa formal.
Contexto de vulnerabilidad: El incidente se suma a la ola de agresiones y presiones que enfrentan diversos actores políticos en la entidad. Hasta el momento, las autoridades ministeriales mantienen abierta una carpeta de investigación para identificar a los responsables materiales del despliegue del arreglo fúnebre a las afueras de la propiedad privada de la legisladora priista.



