El gobierno de México manifestó de manera oficial su postura a favor de extender la vigencia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por un periodo adicional de 16 años durante la próxima reunión de revisión obligatoria. Las autoridades económicas del país señalaron que esta propuesta busca garantizar la certidumbre jurídica y comercial a largo plazo, consolidando a la región de América del Norte como uno de los bloques económicos más competitivos del mundo.
La posición mexicana se fundamenta en la necesidad de mantener un flujo constante de inversiones extranjeras y proteger las cadenas de suministro que se han desarrollado de manera exitosa desde la firma del acuerdo original. Los representantes comerciales indicaron que una prórroga de esta magnitud enviaría señales de estabilidad muy claras a los mercados internacionales y a las empresas que planean expandir sus operaciones en el territorio nacional.
Por su parte, sectores empresariales e industriales del país respaldaron la iniciativa gubernamental, argumentando que la continuidad del tratado es indispensable para el crecimiento de las exportaciones y la generación de empleos formados. Los organismos privados insistieron en que, de cara al proceso de revisión, es crucial mantener canales abiertos de diálogo para resolver las disputas pendientes en áreas clave como el sector energético, el automotriz y las reglas de origen.
El mecanismo de revisión del acuerdo comercial establece que las tres naciones socias deben evaluar el funcionamiento del tratado cada seis años para decidir si se mantiene, se modifica o se extiende su duración. El gobierno federal destacó que el equipo negociador ya se encuentra preparando los argumentos técnicos necesarios para demostrar los beneficios mutuos que ha generado el intercambio de mercancías y servicios durante este periodo.
Se prevé que los equipos técnicos de las tres naciones inicien las sesiones de trabajo preliminares en las próximas semanas para fijar las agendas oficiales de las mesas de negociación. La administración mexicana reiteró que defenderá con firmeza los intereses de los sectores productivos nacionales, buscando siempre un equilibrio que favorezca el desarrollo económico equitativo y fortalezca la integración comercial de toda la región.



