En un informe que ha encendido las alarmas en el Pentágono, el gobierno de los Estados Unidos lanzó este miércoles 1 de abril de 2026 una advertencia formal sobre los intentos de China, Rusia e Irán por ganar influencia operativa y política en el Canal de Panamá. Según el Departamento de Estado, estas potencias extranjeras han intensificado sus inversiones en infraestructura portuaria y tecnología logística alrededor de la vía interoceánica, lo que Washington interpreta como una maniobra de largo plazo para comprometer la seguridad hemisférica y el libre flujo del comercio global.
La preocupación estadounidense se centra en la presencia de empresas estatales chinas que actualmente operan terminales en ambos extremos del canal, así como en la reciente aproximación de buques iraníes y rusos a aguas territoriales panameñas bajo pretextos de cooperación técnica. Esta situación es vista como un desafío directo a la doctrina de seguridad regional, dado que por esta ruta transita aproximadamente el 6% del comercio mundial.
“El Canal de Panamá es un activo crítico para la estabilidad económica global; cualquier intento de actores externos por controlar su operatividad es una amenaza directa a nuestros intereses estratégicos”
, señalaron fuentes militares estadounidenses.
Geopolítica y control de rutas comerciales
El reporte subraya que la influencia no es solo económica, sino que incluye la implementación de sistemas de vigilancia y telecomunicaciones que podrían ser utilizados para labores de inteligencia. En X (antes Twitter), analistas de política exterior han posicionado el hashtag #CanalDePanama para discutir las implicaciones de esta “guerra fría” logística, mientras que en Instagram, la cuenta oficial de @pancanal ha reforzado sus mensajes sobre la neutralidad de la vía.
“La soberanía de Panamá está en juego frente a una competencia de grandes potencias que buscan utilizar el istmo como un tablero de ajedrez geopolítico”
, comentaron expertos en relaciones internacionales en plataformas digitales.
Por su parte, el gobierno de Panamá ha reiterado su compromiso con el Tratado de Neutralidad, asegurando que el canal permanece abierto a todas las naciones del mundo sin discriminación, siempre que se respeten las leyes locales. Sin embargo, la presión diplomática de Washington ha aumentado para que el país centroamericano limite ciertos contratos de concesión que involucran tecnologías sensibles provenientes de Beijing. La Casa Blanca ha sugerido que podría implementar nuevos protocolos de inspección para naves que provengan de puertos gestionados por potencias rivales en la región.
Finalmente, este conflicto pone de manifiesto la vulnerabilidad de los puntos de estrangulamiento comercial ante las tensiones asimétricas actuales. Los Estados Unidos han anunciado que fortalecerán la cooperación en seguridad marítima con los países de la cuenca del Caribe para contrarrestar esta presencia extranjera.
“Debemos asegurar que el Canal de Panamá siga siendo una vía de paso segura y neutral, protegida de las ambiciones expansionistas que buscan desestabilizar el orden establecido”
, concluyó el reporte sobre esta creciente disputa de poder en el corazón de América.
Fuente: Latinus / U.S. Department of State









